¿Son peligrosos o contagiosos?
No. Los granos de Fordyce no son infecciosos, no duelen ni pican, y no están relacionados con enfermedades de transmisión sexual. De hecho, no representan un riesgo para la salud y muchas personas ni siquiera se dan cuenta de que los tienen.
¿Por qué aparecen?
Su origen está relacionado con las glándulas sebáceas, que en este caso se desarrollan en zonas donde no hay folículos pilosos. No se deben a malos hábitos ni a falta de higiene, y suelen hacerse más visibles durante la pubertad por cambios hormonales.