Estimular el sistema inmune para una respuesta más rápida.
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Por eso, muchos lo llaman “el antibiótico de la naturaleza”.
Cómo incorporar el ajo en tu día a día
Aprovechar sus beneficios es sencillo. Aquí tienes varias formas efectivas:
Ajo crudo: Tritura un diente y agrégalo a tus ensaladas o jugos. Es la forma más potente.
Ajo asado: Su sabor se suaviza y puedes untarlo en pan o añadirlo a purés y sopas.
Ajo en polvo o deshidratado: Ideal para condimentar sin perder sus propiedades.
Infusión de ajo: Hierve 2 dientes en una taza de agua y bébela tibia. Perfecta para reforzar defensas en invierno.
Receta saludable: Ajo al horno con hierbas
Ingredientes:
1 cabeza de ajo
2 cucharadas de aceite de oliva
1 cucharadita de tomillo fresco
1 cucharadita de romero fresco
Sal y pimienta al gusto
Preparación:
Corta la parte superior de la cabeza de ajo y colócala sobre papel aluminio.
Rocía con aceite, agrega las hierbas y condimentos.
Envuelve y hornea 30-35 minutos a 180°C.
Sirve los dientes tiernos sobre pan o agrégalos a tus comidas.
El resultado: un sabor increíble y una dosis natural de salud.
Conclusión: Un ajo al día mantiene las infecciones lejos
El ajo no solo realza el sabor de tus platos, también fortalece tu cuerpo desde adentro.
Su acción antibacteriana, antifúngica y antiviral lo convierte en uno de los remedios naturales más completos que existen.