¿Has notado que algunas personas esculpen su físico con facilidad, mientras que otras tienen dificultades con cuerpos que reaccionan de forma diferente a los mismos hábitos? ¿Y si no fuera solo cuestión de disciplina, sino simplemente de tipo de cuerpo? Detrás de esta palabra se esconde una valiosa pista para comprender mejor tu cuerpo, apreciarlo tal como es y, sobre todo, aprender a sacarle el máximo provecho sin agotarte ni compararte con los demás.
Comprender las formas del cuerpo: una herramienta, no una etiqueta

Ante todo, ¡no intentes encasillarte! Los términos “ectomorfo”, “mesomorfo” y “endomorfo” simplemente nos ayudan a comprender mejor cómo funciona tu cuerpo de forma natural. No dicen nada sobre tu valor, y mucho menos sobre tu potencial. La idea es ajustar tus hábitos para que realmente te apoyen cada día, como elegir ropa que te quede perfecta en lugar de seguir una moda que no te favorece.