Así, sin rodeos. Es una de esas frases que suenan provocadoras, casi como chisme de sobremesa, pero que esconden una realidad mucho más compleja y, sobre todo, interesante. Porque durante años se ha hablado muchísimo del reloj biológico femenino, pero muy poco del masculino. Como si el paso del tiempo solo afectara a un lado de la ecuación. Y no, no funciona así.
La verdad es que los hombres también envejecen reproductivamente. Tal vez no de la misma manera ni con la misma rapidez, pero el cuerpo cambia, las células cambian y el esperma no es la excepción. Aun así, este tema sigue siendo incómodo para muchos, minimizado por otros y, en general, rodeado de mitos que no siempre ayudan a entender lo que realmente pasa.